1.28.2010

EL PAPEL DE LAS ONG EN HAITI plantea muchas preguntas


Entrevista a Jean Lavalasse, fotógrafo y documentalista haitiano, que reside en bruselas desde principios de los 70.
Maud Bellon (para el blog Investig’action de Michel collon)
- ¿Cómo calificaría usted la situación existente antes del sismo que conmovió a Haití el 12 de enero último?
La situación era simple, desde que Jean Bertrand Aristide fue expulsado hacia Sudáfrica, estábamos bajo ocupación. El gobierno de René Preval había sido puesto con la intención de realizar una transición demócrática luego de Aristide. Pero nosotros hemos conocido tres imperialismos: al que algunos llaman IFAC, Imperialismo Francés Americano Canadiense.
Canadá llegó en los años 80 gracias a la francofonía a lo que llaman integración horizontal: hacer venir en una primera etapa a las mujeres y los nños para establecerse más tarde. Francia est´ñá representada a través de numerosas ONG. Por otra parte bajo el gobierno de del ex primer ministro Michèle Pierre Louis. Haití se hallaba gobernado por las ONG. La mujer de Pierre Louis colaboraba ampliamente con Soros que ahora conocemos como el gran magnate de las finanzas y de las ONG. Préval quiso controlar el país estableciendo acuerdos tácitos con la República Dominicana, acuerdos cuyo contenido nadie conoce.
El 22 de febrero de 2006, Gérard Latortue, ex primer ministro firmó un acuerdo por el que puso a Haití bajo la tutela de las UN. Diccho acuerdo estipulaba que cualquier otro acuerdo firmado anteriormente y que contradijera el funcionamiento de las MINUSTAH, se modificaría por caducidad.(1)
El 9 de mayo de 2007 .en un encuentro entre Georges W. Bush y René Preval, el subyacente deseo de autonomía quedó totalmente sepultado. En aquella ceremonia Bush dijo que los acercamientos entre Haití y el ALBA (2) debían cesar y que los EEUU eran los “únicos amigos de Haití” Preval como buen subordinado dejó de aparecer en las reunones del ALBA. En una entrevista con Hugo Chávez , José María Aznar le dijo que tenía que olvidarse de Haití.
En cuanto a Brasil, ya tiene desde 1980 un papel capital planificado por Reagan. En efecto previó que Alemania se ocuparía de Europa, el Japón de Asia, Sudáfrica de Africa y Brasil de América Latina. Lula es apenas progresista y mantiene muy buenas relaciones con los EEUU. Nunca intentó ayudar a Haití, solo puso los jalones para preparar la ocupación de las tres rocas (3).
Ahora el país se halla controlado por Barack Obama, secundado por Bill Clinton y George W. Bush.
(Risas) Se creyó sobre todo entre los “Negristas” que porque Barack Obama es negro, iban a cambiar las cosas. Pero no debemos olvidar que fue Colin Powell, otro negro quién arrestó a Aristide.Además hace muchos años que muchas personas se preguntaban si Haiti podría transformarse en el Puerto Rico o el Taiwan del Caribe. La pregunta es ¿en qué sentido? Puesto que Puerto Rico lucha por su independencia y po retirar su estrella de la bandera usamericana. François Duvalier dijo siempre que había que luchar como Martinica y Guadalupe. En lo referente a Guadalupe , los EEUU han comprendido que Francia ganó una pequeña batalla. Para enfrentarla es necesario que ellos suavicen la imagen de Haití y desmantelen el deseo de libertad. Obama es un producto, el hombre del sistema, está formateado es la continuación de Kennedy en el sentido en que también él ha agravado la guerra enviando soldados
- En cuanto a Clinton y Bush…
Aristide decía sobre los usamericanos. “Que haga o que no haga , ellos procederán igual” “Desde 1983 en la reunión de Gobernadores de la isla comprendió que debía aceptar las exigencias de los EEUU, si quería permanecer al frente del Estado. El antiguo embajador usamericano en Haití Janet Anderson, ha dicho que poco importa el Gobierno ya sea de Preval o de Aristide, Haití ha cnocido ha conocido doblemente la ocupación ,es decir que sobre cada ministro haitiano hubo siempre un representante estadounidense y todos los partidos políticos son financiados por uno de los tres imperialistas a través de diferentes organismos como el IRI (Instituo Republicano Internacional). Durante la llamada ocupación de octubre del 94, Aristide no solo debía mantener excelentes relaciones con los usamericanos sino someterse igualmente a las cuatro voluntades del FMI. En consecuencia Haití debía recortar algunas ayudas destinadas a la población y generar la desocupación de los haitianos poco rentables y “modernizar” o sea privatizar. Su “desobediencia” provocó su caída cuando reclamó el reembolso de la deuda de la independencia de Francia, de 21 mil millones de dólares y quiso aumentar los salarios de los haitianos.
- ¿Y porque quiso entonces Bill Clinton, restaurar a Aristide?.
Aristide se había vuelto dócil y estaba apoyado por el pueblo. Esa era su fortaleza y su debilidad porque aparte del pueblo no tenía ni partido político, ni cuadros y la calle no puede ayudarlo a dirigir un país y a tomar decisiones.Fue también la primera vez que restituyen y controlam a un presidente democráticamente elegido. Aristide era popular y aún gran parte de la población es “aristidiana”, aunque el no tuviera una verdadera ideología. Dcía bellas palabras y buenas intenciones que no lograba concretar. Aunque tenía los recursos. Poco tiempo después de su elección creó el grupo VOAM ( Vean ascender a Haiti) que recolecto en 4 días 4 millones de dólares.
- Pero actualmente Haiti recibe los GI Usamericanos ¿lo sienten como una invasión?
Es una invasión querida y reparada por los hombres de gobierno haitiano. No se puede decir que el presidente haya sido tomado de sorpresa. El Inperialismo está bien recibido y los consejeros de Préval prepararon esta invasión.
- ¿Cuáles son los intereses de los EEUU?
Los intereses de los EEUU de hacer pié en Haití son muchos. Por una parte la manode obra es muy barata en Haití y la isla está solo a 30 minutos de Florida y transferir cargas sería muy rápido desde este nuevo Taiwan.
Además está Ciudad Sol, una zona codiciada por los EEUU de acuerdo con la gran burguesía comercial de Haití, con la intención de convertirla en un gran puerto: un puerto franco y en una zona industrial.
Es el momento ideal para utilizar el territorio como base para controlar y contrarrestar a Cuba puesto que Obama ha prometido dejar Guantánamo Desde Ciudad Sol y sobre Gonave se percibe fácilmente Cuba.
Además el subsuelo haitiano está colmado de petróleo. Aparentemente los pozos venezolanos se nutrirían del ubsuelo de la isla. Puerto Principe está asentado sobre un gigantesco petrolero que hasta ahora no podía ser explotado. A partir de los años 50, Jean Dumarsais Estimé, el presidente de ese momento, había trasladado la antigua capital ubicada en Marchand-Dessalines hacia su ubicación actual Puerto Príncipe. Esa nueva ubicación impedía explotar el petróleo pero actualmente que la Madre Naturaleza ha ayudado, todo es posible. Además el sismo ha provocado un masivo y voluntario éxodo hacia la campaña de los habitantes de Puerto Príncipe dejando la vía libre hacia la destrucción total de los restos de la capital y el comienzo de las perforaciones petroleras. En otras circunstancias si se les hubiera pedido a los habitantes emigrar al campo se hubiera considerado como un genocidio. La catástrofe resulta una ganga para los imperialistas porque les permite desplazar nuevamente la capital. No se trata más que de apuestas geopolíticas y económicas.
- En su opinión ¿porque los usamericanos han llegado a Haití con tantas armas y tantos soldados?
Los usamericanos han llegado a Haití como vencedores. Han querido demostrar su fuerza y su supremacía para impresionar a la comunidad internacional pero por sobre todas las cosas a los mismos haitianos. Han sentido que existían en Haití sentimientos adversos a la ocupación apoyados en los recientes acontecimientos de Guadalupe contra el gobierno francés. Hace algunos años los franceses les habían dicho a llos usamericanos que podían hacer lo que quisieran en Haití pero sin tocar la lengua francesa; los franceses querían preservar el idioma francófono intacto (aunque hoy en días las tres cuartas partes de la población haitiana habla inglés) Actualmente, los usamericanos invierten en su patio trasero y programan dividir en fracciones la isla y para eso las armas y los soldados son necesarios.
- En un articulo redactado especialmente para Newsweek, Obana anunció que pensaba hacer un trbajo de reconstrucción de largo plazo para sacar a flote al país, como los EEUU lo hicieron en Europa al terminar la Segunda guerra Mundial y en los Balcanes luego de la guerra de Kosovo, ¿Les están ustedes agradecidos?
EEUU “Regresen, aquí no hay lugar”
(Risas) Cualesquiera fueren las intenciones de los EEUU, Cuba, Venezuela y el ALBA estarán con nosotros. Ahora es momento de que los haitianos tomemos nuestras decisiones y luchemos contra la injerencia. Es cierto que los usamericanos van a aprovechar del caos reinante pero ese caos no significa que no exista organización. Somo nosotros los que debemos encontrar un espacio de entendimiento, una base comín para retomar la situación en nuestras manos. Habrá dificultades pero el trabajo hay que realizarlo in situ. Somos nosotros quienes debemos luchar contra el imperialismo. Debemos enccarar un trabajo ideológico que empuje a los invasores fuera de nuestras fronteras. Cuba ha aportado más ayuda al país que cualquiera de los otros a países que se proclaman “amigos” y el pueblo hatiano lo sabe.
- La Conferencia de Montréal del pasado 25 de enero reunió a los “amigos “ de Haití para tratar de organizar la ayuda…
Los amigos de Haití no forman parte del grupo de las Tres Rocas, de los IFAC. Canadá tiene un papel fundamental en el seno de esta trilogía en cuyo centro está Haití. En efecto, mantiene relaciones con Haití y con Francia a causa de la francofonía, pero también con los EEUU a través del ALENA (4)
Canadá es un gran manipulador porque juega en todos los tableros y hace el trabajo de los imperialistas. Si los EEUU no hubieran decidido venir ellos mismos para “administrar” el “después del sismo” lo habrían enviado a Canadá. Respecto a Brasil, Lula no se ha ganado aún la total confianza de los usamericanos, de modo que no lo hubieran dejado asumir la conducción de Haití. Por otra parte nuestro “amigo” canadiense es el principal apropiador de la inteligencia haitiana a la que le abre ampliamente sus puertas. Por ejemplo , hace cinco años, solo una de tres jóvenes que fueron a hacer sus estudios en Bélgica (pagadas por el gobierno haitiano) regresó a Haití. De modo que no somos tontos, los países que concurrieron a esa reunión no son nuestros amigos!
- Y,¿cómo están las relaciones con Cuba?
Luego de la caída de François Duvalier fueron muy esperadas. En 1984 con Aristide, se establecen las relaciones diplomáticas. Desde el principio Cuba desplegó la ayuda Sur-Sur enviando médicos, agrónomos…a la isla para ayudar y formar a los haitianos. Una vez un campesino me dijo: “ las ONG nos dan de comer y los cubanos nos enseñan a pescar…” Contrariamente a los otros países presentes en Haití, los cubanos y los venezolanos nos hablan de igual a igual y sobre todo nunca se involucran en los asuntos internos del país. Nunca se entrometieron.
- ¿Y ahora que los EEUU se han instalado en el país como piensa usted que evolucionarán las relaciones con Cuba?
En el 2004, cuando Aristide fue echado, los franceses intentaron desalojar a los cubanos pero el embajador de Cuba salió de sus cabales y por temor al caos el embajador francés prefirió retirarse. Obama va a hacer ciertamente todo lo posible por minimizar la ayuda cubanay echar a los cooperantes cubanos fuera del país, lo que será imposible porque los cubanos y los venexolanos no son nuestros amigos, son nuestros hermanos. Cuba constituye un elemento básico, es nuestro ejemplo. Di es necesario lucharemos en el seno mismo de la isla para denunciar seriamente la injerencia usamericana.
Ultimamente la injerencia de los EEUU obligó a los aviones de Médicos sin fronteras a redirigirse a la República Dominicana…
El desvío de los aviones de MSF es un problema falso. Los usamericanos contaban con los MSF para actuar y hacer el trabajo en Cité Soleil… ellos reaccionaron simplemente para dejar una buena imagen pero ambos imperialismos son aliados.
- Sin embargo hemos visto en la televisión imágenes que mostraban a la población agradeciéndoles su ayuda a los usamericanos y agitando la bandera de los EEUU…
En Cité Soleil hay muchos obreros y jornaleros que fueron pagados por los usamericanos para que los elogien y hagan flamear su bandera.
Había ya muchas ONG antes del sismo, lo que permitió acordar los primeros auxilios a las víctimas ¿estarán agradecidos ante esas manifestaciones de solidaridad?
Las ONG trabajan generalmente bien in situ pero generalmente aprovechan de la situación. En Haití hay prácticamente tantas ONG como en la India, aunque Haití es un territorio de solo 27.750Km2, mientasr que la India tiene 3 290 000 km2! Haiti es una plataforma de las ONG
Las primeras ONG que llevaron socorro son las cubanas y las venezolanas, las demás llamaron a socorrer para obtener ayuda. Después están las ayudas chinas que fueron las primeras en llegar del exterior.. Por otra parte las ONG han elegido sus objetivos.. Cuando una ONG llega a Haití se localiza en los lugares estratégicos… y cálidos, las ONG no están distribuidas en todo el territorio como si lo están las cubanas. Además tanta omnipresencia genera rivalidades entre las ONGs
- Parece usted muy crítico con relación a las ONGs…
Las ONG han estado siempre presentes en Haití al punto de haber impedido la lucha, el aliento mismo de la transformación mental del pueblo haitiano. Por ejemplo, el Padre Lannoo explicó , en una entrevista en la Tv Suiza en 1986, que la población haitiana debía se tranquilizada y reubicada mentalmente para evitar sus deseos de cambio y sus tendencias revolucionarias. Las ONG tienen un papel político, como un tampón. Kissinger, el gran estratega de la guerra de Vietnam, afirmaba que “si las ONG hubieran existido en los años 60, no hubiera habido guerra en Vietnam”
Al principio en las ONG, existían movimientos de lucha, de liberación como en Nicaragua. En Europa, en los años 70, los progresista luchaban contra el poder pero una vez que François Mitterrand llega al poder, la cosa cambia. Antes una parte del dinero asignado alas ONG estaba destinado a los movimientos de liberación. Hoy en día con los socialistas en el poder esos movimientos ya no son viables especialmente porque ese sistema de distribución de donaciones es bien conocido. Actualmente existen redes que controlan a las ONGs. Son organizaciones creadas lpor los progesistas, pero el sistema capitalista ha logrado desviarlas. En realidad las ONG se han convertido en una plataforma giratora de informaciones; ellas han provisto, por lejos, muchas informaciones sobre Irak.
El mismo Presidente René Preval no ahorró críticas a las ONG subrayando que exisitía una verdadera falta de organización en la ayuda internacional
El presidente puede ser que estuviera acorralado entre dos fuegos, pero seamos honestos, él está afirmado sobre ONGs bien estructuradas. En Haití no hubo jamás Canales conlas ONGs, esto se ve aún mejor con el sismo y el caos existente, pero entonces Préval enhebra bellas frases. Pero entre nosotros son las ONGs las que escogen, por lo tanto son falsos problemas, las ONGs etsán my bin organizadas, están conectadas en redes, son “balas envueltas en azúcar” (5) Se pelean entre ellas no a cuchilladas sino a través de artículos. La gente se irá dando cuenta poco a poco de lo que ocultan las ONGs. Cuando gobernaban el país a través de Pierre Louis y Soros, preval estaba contento porque el dinero iba a la caja del Estado. Ese discurso carece de valor cuando se conoce la verdadera situación de Haiti. Preval no puedo hacer nada.
- ¿Usted entiende lo que ha lo ha superado?
El sabía perfectamente adonde nos dirigíamos, pero no a esta velocidad, no tán rápido… Actualmente esá en descubierto. Entregar las llaves del seropuerto internacional es entregar las llaves del país.
- ¿Cómo podría retomar su destino en sus manos Haití?
Los imperialistas podrán permanecer mucho tiempo pero no definitivamente. Pueden desgastarnos como lo hicieron en 1915 y en 1934 cuando nos dejaron su ejército que Atristide echó.Si el palacio nacional cayó como un castillo de naipes es porque existen subterráneos que lo conectan con la policía. En esos subterráneos muchos hombres mureron torturados por las milicias de Duvalier.
- ¿Por qué no regresa Aristide?
Aristide no puede regresar, hay demsiadas apustas, no tiene hombres, no tiene cuadros y ya no está sostenido por los imperialistas. Existen grupos, clnadestinos o no qu tienen dinero que juntan gente y avanzan lentamente. Se trata de distinguir quienes son nuestros amigos y quienes nuestros verdaderos enemigos En Haití existe también la lucha de clases y una diferente percepción entr el hombre blanco y el begro. Se trata por lo tanto de una reconstrucción tanto física como ideológica la que hay que realizar en Haití. De todos modos ni Canadá, ni Francia ni los EEUU son nuestros amigos, lo han demostrado
- ¿Llegará a ser Haiti la estrella nº 51 de la bandera usamericana?
Haití no será jamás un estado usamericano
- ¿Cómo imagina el porvenir?
El porvenir será duro, mejor dicho muy duro. Los EEUU intentaron izar su bandera en el aeropuerto de Puerto Principe pero Préval lo impidió. La estrella usamericana no será jamás para Haiti. Si algún día Haití luce una estrella será roja como la de cuba. El país luchará para reencontrar su soberanía, el país es independiente desde el 1º de enero de 1804 y así permanecerá. Como decía Henri Christophe podremos incendiar Haití, el imperialismo lo reconstruirá, pero nuevamente podrá ser destruido. Sobre las cenizas de Haití reconstruiremos nuestro Haití…
.Notas
1) Acuerdo del 22 de febrero de 2006, art. 2.3:”el gobierno comunicará a la MINUSTAH copia de todos los acuerdos que haya suscrito antes de la entrada en vigor del acuerdo del 22 de febrero de 2006 y qu continuaran siendo válidos. Si la MINUTAH considera que alguno de esos acuerdo es incompatible con su mandato o con la ejecución del plan de reforma de la Policía Internacional Haitiana, el gobierno, realizará las correcciones que la MINUSTAH le solicite para evitar la incompatibilidad” y agrega que el documento acuerda “ a la MINUSTAH, todos sus poderes más all´´a del actual gobierno de transición”
2) Alianza Bolivariana para las Américas
3) Metáfora haitiana que caracteriza los tres países imperialistas: las rocas sobre las que se cocina lo que se come.
4) Acuerdo de Libre Comercio Norte americano entre México, los EEUU y Canadá, también conocido como NAFTA.
5) Imagen empleada por M
Fuente ; michelcollon.info – Traducción Susana Merino

1.19.2010

EL FILÓSOFO DE LA SIERRA NEVADA



En este octubre del Día de la Raza americana surge en toda su dimensión el Mamo Kuncha, el máximo jefe espiritual de la Sierra Nevada de Santa Marta. No es el indígena derrotado ni resentido, sino el líder victorioso que propone desde sus montañas toda una filosofía de vida, que ha expuesto de Bogotá a Washington y Suiza ante empresarios y banqueros y estrategas y políticos. Sabiduría y un nuevo tipo de liderazgo.
La mariposa de hermosos colores de augurio voló sobre los matorrales y atravesó el arroyo cristalino y se perdió en el bosque, por entre los pliegues de las montañas, rumbo a las cumbres de la Sierra Nevada de Santa Marta. Gustavo Mutis, reconocido estratega de gestión empresarial, la observó perderse en la lejanía. Entonces escuchó que a sus espaldas el Mamo Kuncha le decía: “No persiga nunca a una mariposa, no trate de atraparla, no corra tras ella, sólo quédese quieto, espere, porque la mariposa es como la felicidad, que al no perseguirla se posa sobre nuestros hombros y nos hace dichosos, así sea por un momento”.

Ante una audiencia de 1.800 personas desde banqueros hasta empresarios nacionales e internacionales reunidos en Bogotá en Expogestión 2009, el Mamo Kuncha, jefe de todos los Mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta, afirmó: “Ustedes tienen que aprender a pensar despacio. A ustedes les entran las cosas por los oídos pero no escuchan. Ven cuadros, ven cifras, pero no dialogan ni escuchan. Ustedes no ven a los que están a su alrededor. Cuando se piensa despacio antes de hacer las cosas, se ve todo, todo lo que está alrededor. Ustedes piensan con afán y las cosas les quedan mal hechas”.

Con esa sabiduría habla el Mamo Kuncha, el gran filósofo de la Sierra Nevada. Esa es la sabiduría del Mamo Kuncha y el Mamo Jacinto y el Mamo Ramón y el Mamo Pedro Juan, los más sabios entre los aproximadamente doscientos jefes espirituales que lideran a 58.000 indígenas que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, más conocidos como arhuacos, kogis, wiwas y kankwamos. Ellos constituyen la única cultura indígena y profunda que sobrevive en Colombia, y desde sus cumbres y nieves que miran al mar expresan hoy por hoy el único planteamiento espiritual serio y coherente acerca de una forma de vida pacífica en armonía con la naturaleza y con los otros 43 millones de seres humanos que habitan este vasto y convulsionado territorio que se llama Colombia.

El jefe de esos jefes se llama el Mamo Kuncha. Tal vez tenga 65 años o más. No tiene ni una cana. Jamás ha calzado un par de zapatos. Pequeño, menudo, con una piel cobriza labrada por el sol y el viento, se agiganta por la dimensión de su vestimenta del mejor algodón crudo, el tutusoma blanco en la cabeza y el mukku o manta también blanquísima que cubre en perfectos pliegues su cuerpo desnudo, musculoso, cuerpo que es como una roca negra debajo de las cumbres nevadas.

Se sabe que tiene dieciocho hijos. Se sabe que vive en su karkarwa o templo ceremonial, a más de tres mil metros de altura. Se sabe que es el gran jefe no porque se haya ganado ese cargo por votos o por guerras sino porque es el más sabio de todos, el que piensa más profundamente y más despacio. Está pensando, meditando, prácticamente desde cuando era un niño menor de cinco años. Al revelar esta facultad providencial lo apartaron y lo educaron sin comer sal ni carne, en templos ceremoniales ocultos en las más altas cumbres de la Sierra, en lugares tan remotos que algunos son incluso desconocidos para Juan Mayr, el ex ministro de Medio Ambiente que es el colombiano que más conoce y ha estudiado la Sierra Nevada, cuando la descubrió en toda su dimensión para los colombianos hace ya más de treinta años.
Mamo Kuncha fue prácticamente aislado desde niño por su comunidad, de todas las fuerzas en conflicto en las laderas de la Sierra. Lo apartaron de los curas misioneros, de los guerrilleros, de los paramilitares, de los colonos. No habla en español porque se formó en lengua indígena, y su traductor es el también indígena Danilo Villafañe. En realidad habla muy poco, guarda largos silencios. Su elocuencia son esos vastos silencios con los que esculpe la solidez de sus sentencias, como cuando afirma: “El futuro es volver al pasado”, o “Nosotros siempre hemos existido y seguiremos existiendo siempre, porque la vida nunca muere”. Son tan bizarros sus silencios y tan certeras sus palabras, que es el colombiano más elocuente en un país donde la gente es opinadora profesional de tantos temas sin estudiarlos, a tal punto que si cada uno sólo hablara de lo que sabe y conoce, se escucharía entonces un gran silencio nacional.

El Mamo Kuncha conoció la otra Colombia hace apenas unos diez años cuando bajó de la Sierra Nevada a las tierras calientes y conoció la gran ciudad. Bajó porque después de pensar en silencio durante tantos años, él y su comunidad y el Consejo de Mamos decidieron que era la hora de hablar con sus “hermanos menores” de Colombia y del mundo para establecer un diálogo, para pensar en grupo, para entrar en una especie de gran negociación para salvar al mundo de la destrucción, las guerras, las catástrofes, las enfermedades. Ellos creen que el mundo se reconstruye, se reinventa casi siempre después de una gran crisis, y saben que en estos momentos la crisis aflige a todos los pueblos del mundo. Los Mamos de las culturas kogi, arhuaca y wiwa decidieron llamar nuestra atención para alertarnos, guiarnos y oncientizarnos sobre la importancia de mantener el equilibrio en el planeta, llamándonos a que detengamos nuestra capacidad de daño, y para advertirnos sobre las graves consecuencias que tienen nuestras acciones en la fuerza principal de la vida.

Mamo Kuncha bajó de la Sierra y se dirigió con suavidad y respeto a sus hermanos menores, a quienes denominan así por un sentido de cariño y de respeto, y también, aunque no lo digan, porque ellos estaban allí, en la Sierra Nevada, que es la montaña más alta del mundo junto al mar, muchos siglos antes que las carabelas españolas despuntaran en el horizonte del océano. Mamo Kuncha ahora bajó y habló y llevó hasta la Sierra a embajadores, altos funcionarios de las Naciones Unidas, Presidentes y líderes políticos del mundo, para enseñarles la grandeza y sabiduría de sus montañas y para que obligaran a parar a todos los violentos que se enfrentaban a muerte en el sagrado territorio de los tayronas. Les demostró que habían asesinado a cerca de cuatrocientos indígenas pertenecientes a las cuatro comunidades de la Sierra Nevada. Les mostró las laderas erosionadas por la tala de los colonos. Les mostró cómo cada año las aguas menguaban, cómo las nieves retrocedían en los picos, cómo la Madre Tierra cuya mayor altura en el territorio colombiano es la Sierra Nevada estaba allí amenazada, y estar amenazada la Madre era estar amenazada toda la vida, la vida que son las aguas, los frutos de la tierra, los árboles, la semillas que viajan con el viento…

Después Mamo Kuncha continuó su diálogo con dirigentes de Colombia y del mundo. Habló en documentales de la National Geographic, en la Conferencia Anual de los Bioneers de Boston, en el Instituto Smithsonian de Washington, en los recintos de las Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra, y ya está invitado al próximo Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. En esos foros de intelectuales, científicos, empresarios y banqueros, Mamo Kuncha narró cómo funciona su mundo donde existen nuevos núcleos del conocimiento, donde no se dictan cada año nuevas leyes porque el funcionamiento de la sociedad se basa en leyes tan inmodificables como si estuvieran escritas sobre piedra y que establecen todo lo concerniente a la vida y a la muerte, como la ley del origen en la que el futuro es el pasado, la ley transgeneracional según la cual los hijos heredarán nuestras culpas si no nos purificamos antes de morir la ley de las aguas que lo es todo, o aquella que establece que nada muere porque todo nace, crece y se transforma, o aquella otra de la vida que dice que todo ciclo siempre está precedido por una crisis.
Les dijo también a los poderosos del mundo, llenos de riquezas y ambiciones, esclavos de autos y de cuentas bancarias, que la vida es breve y que hay que vivirla con sencillez en compañía de los hijos. Les contó que lo sagrado no son los bienes que el hombre compra o construye sino las cosas hermosas y profundas que la naturaleza le prodiga. Y les habló de lo oscuro y lo claro, les precisó las diferencias entre oír y escuchar.

“Ésta es la base para tener tranquilidad y alegría de vivir, para que esta alma y este cuerpo no se pierdan, aunque este cuerpo no es para que dure mucho tiempo, en cambio el alma no muere”, dijo el Mamo Kuncha como si fuera el nuevo Zaratustra de Nietzsche, ahora venido de las cumbres de la Sierra Nevada. Y habló frente a ejecutivos, hombres de negocios, banqueros, empresarios, mujeres inteligentes y hermosas, todos amantes de la vida y los bienes de lujo y el confort. “La vida es breve, muy breve, hay que aprovecharla al máximo y compartirla con los hijos”, dijo ante esas multitudes de hombres y mujeres de afán. Ellos tal vez entendieron que aquel hombre descalzo y vestido de blanco les hablaba de otro tipo de sabiduría, porque la sabiduría está en muchas partes, también en otras culturas, no sólo en los laboratorios y oficinas. Y que este hombre menudo por fuera pero de inmensa solidez interior, también entraña otro tipo de Poder.

El Mamo Kuncha se entrevistó un día con Alejandro Cirilio Pérez, el más importante líder espiritual de todos los indígenas mayas de Centroamérica, y hace poco estuvo en Sedona, Arizona, el centro esotérico de los Estados Unidos donde se reunió con los cien jefes espirituales indígenas más importantes del mundo. Se afirma que allí también, en un rancho entre las montañas rojas frente al Gran Cañón del Colorado, estuvo meditando con Drunvallo Melquizedec, el gran gurú de la Nueva Era.

Claro que el Mamo Kuncha también sabe perfectamente lo que mucha gente está pensando sobre lo que se afirma que sucederá en 2012, a partir del viernes 21 de diciembre de ese año. De eso habló dos veces con Alejandro Cirilio Pérez, el jefe maya. Dicen que también lo habló con Drunvallo Melquizedec. Cuando se le pregunta, entra en un largo silencio. Piensa despacio, muy despacio... No quiere especular ni alarmar y su silencio dramático pero luminoso sólo se interrumpe cuando suena el teléfono celular de su traductor Danilo Villafañe. Llaman al Mamo Kuncha desde la Sierra Nevada. Habla en arhuaco. Cuando el Mamo cuelga, piensa de nuevo. Y entre silencios dice que en 2012 no habrá castástrofes, que todo depende de nosotros, pero que sí habrá grandes transformaciones, todo un cambio de conciencia. Tal vez un hombre nuevo… El Mamo Kuncha y su traductor Danilo Villafañe,durante su intervención en Expogestión 2009 en Bogotá. De todas maneras, el Mamo Kuncha sólo volverá a bajar a este mundo de los hermanos menores a principios del próximo año. Y luego se recluirá de nuevo en sus cumbres de la Sierra Nevada de Santa Marta a pensar y a meditar sobre mucho más allá del año 2012. A pensar muy despacio allí resguardado por las cuchillas nevadas que divisara hace cien años desde el mar el capitán Joseph Conrad y describiera en su monumental obra Nostromo en la que relata todo lo que se pueda saber sobre el Poder colonial en los trópicos.
Mamo Kuncha es el sabio de la Sierra Nevada y el único pensador auténtico y profundo y no negociante que tiene Colombia.

10.23.2009

MANIFIESTO BOGOTÁ POR LA PAZ MUNDIAL

Octubre 4 de 2009

Si tuviésemos que hacer un minuto de silencio por cada uno de los muertos que ha producido la violencia este año en el mundo, tendríamos que quedarnos en silencio horas. Si pensamos en los muertos anuales, serían varios días de silencio. Una década nos obligaría a callar por meses. Por ellos deberíamos quedarnos mudos durante años, siglos. Es muy posible que eso sea lo que quieren los violentos.
Como decían Médicos Sin Fronteras en la presentación del Premio Nobel “no estamos seguros de que las palabras salven vidas, pero si lo estamos de que el silencio puede matar”.

Porque La Acción Es Urgente

La Cumbre Mundial de Paz en Bogotá es el inicio de un diálogo global, un escenario que nos permita crear una nueva agenda política pacifista, donde se recogieron para este documento las propuestas y las demandas de diversos actores, que están dispuestos a dar pasos específicos hacia la creación de una sociedad pacifista y una cultura no violenta.

Hombres y mujeres asistentes a este encuentro se comprometen a realizar acciones específicas para dar seguimiento a los puntos acordados en este manifiesto.
Los Participantes De La Cumbre Mundial De Paz Manifiestan Que:

1. La paz es el reconocimiento de los Derecho Humanos en su acepción más amplia, mientras que la guerra constituye el mayor fracaso político y la negación del concepto mismo de humanidad.

2. Es necesario y urgente comprender que la explotación la discriminación, la inequidad y la invasión armada y económica nos ha llevado a una situación humanitaria insostenible, que de no cambiar el rumbo de manera urgente, tendrá consecuencias catastróficas para todos y todas por igual, sin distinciones.

3. La violencia ejercida sobre una sola persona, denigra el conjunto de la humanidad. En un tiempo de cambio y retos globales, es preciso reconocer que la paz es una responsabilidad universal con implicaciones tanto individuales como colectivas.

4. Consideramos urgente mantener viva la herencia de los pueblos originarios, reconociendo sus derechos y territorios, sus esfuerzos y contribuciones hacia la cultura de la no violencia. Debe generarse un acercamiento no soberbio hacia las etnias del mundo para conocer su cosmovisión y el respeto que tienen por la naturaleza, permitiendo a la humanidad aprender y recobrar formas no agresoras hacia nuestros semejantes y nuestro entorno.

5. Debemos reconocer el derecho a la verdad y a la justicia de quienes han sido víctimas de la violencia, y con esto comenzar a abrir el espacio emocional de las sociedades.

6. Sólo por la reconstrucción de la memoria podemos acercarnos a la reconciliación como condición fundamental para una sociedad pacífica, ya que la memoria de las víctimas debe ser el motor para no repetir la barbarie en ningún lugar del planeta.

7. Rechazamos no sólo la violencia armada, sino también la económica, la violencia cultural, de género y sexual, la étnica y religiosa, así como la violencia estructural que permite la existencia de inequidades e injusticias que devienen en conflictos de toda índole y gravedad.

8. Desandar el camino de la guerra es un proceso arduo que exige gestos, compromisos, renuncias y propuestas realizables y posibles. Renunciar a las armas y además abrir espacios para el diálogo son para las personas aquí firmantes, las únicas vías para terminar con todas las formas de violencia actuales.

9. Rechazamos la militarización de la política y de la democracia y condenamos la carrera armamentista que desde los países productores se fomenta, alienta y dinamiza. Es necesario renunciar a la economía de guerra; exigimos un control a la venta de armas legal e ilegal y proponemos la creación de un observatorio ético de ese comercio.

10. Rechazamos la concentración de la riqueza, la desmesurada concentración de capital y tierras, en unas pocas manos y abogamos por la limitación de la riqueza.

11. Las personas firmantes de este manifiesto creemos que la política de paz debe ser una de las tareas más urgentes de los gobiernos. Las naciones democráticas están obligadas a emprender acciones eficaces para desmantelar la economía de guerra e impulsar el nacimiento de democracias basadas en la no violencia, los Derechos Humanos y la educación para lograr la paz.

12. Educar para la paz significa reivindicar la cooperación y la solidaridad, condiciones imprescindibles para evitar que la infancia y la juventud sean sujetos activos en los escenarios de violencia y en ese sentido exigimos que la objeción de conciencia sea considerada como un derecho en aquellos países donde el servicio militar es obligatorio.

Educar para la paz e invertir en la humanidad será imposible mientras que la diplomacia actual esté basada en un manejo hipócrita de los discursos contrarios a los hechos, por eso desde Bogotá la Cumbre Mundial de Paz quiere denunciar que:

• Las primeras democracias y economías del mundo son las principales exportadoras de armas; mientras no haya un cambio de rumbo en esta política, aspirar a una verdadera sociedad pacifista será imposible.

• Los países que controlan el Consejo de Seguridad de la ONU fomentan no sólo la escalada de violencia armada, sino que además impulsan un modelo económico basado en la economía de guerra.

• El acceso a la justicia, el respeto a la dignidad individual y colectiva, así como la justa restitución de recursos y territorios, deben ser condiciones básicas para el verdadero cambio estructural que el planeta necesita de forma urgente.

Compromisos De Quienes Firman

Las personas asistentes a la Primera Cumbre Mundial de Paz asumimos el compromiso de trabajar para la consecución de metas específicas, en cada uno de nuestros ámbitos de actividad.
Quienes aquí firmamos nos comprometemos a la creación y desarrollo de la Red Internacional De Pacifistas Sin Fronteras, responsable de la realización y desarrollo de la Cumbre Mundial de Paz y de la promoción, divulgación de sus compromisos, procesos y logros.
Somos responsables de mostrar al mundo y demostrar a los gobiernos que la voz de la paz puede hacerse oír y puede incluso desmantelar las formas de la guerra, porque tenemos pleno convencimiento que quienes habitamos este planeta queremos y buscamos la paz en mayor medida que quienes hoy permiten o provocan las guerras.
Porque la acción es urgente, porque es tiempo de que todos nos convirtamos en constructores de paz en lo individual, lo colectivo y lo social, la Cumbre Mundial evaluará los avances tangibles de nuestro emprendimiento inicial en los próximos encuentros.

Porque sabemos que la paz es mucho más que la ausencia de guerra, sabemos también que lograr la paz, es mucho más que hablar de ella.



Firman participantes en la reunión de Consenso para la elaboración del Manifiesto en la Cumbre Mundial de Paz Bogotá 2009

Nombre y Apellidos Ciudad País
Karen Marón Buenos Aires Argentina
Jenny Escobar Montevideo Uruguay
Manuel Dios Diz Madrid España
Lucia Xiloj Guatemala Guatemala
Santiago Álvarez Cantalapiedra Madrid España
Sonia Santiago San Juan Puerto Rico
Álvaro Ramis Santiago Chile
Cristina Ávila-Zasatti Zacatecas México
Danilo Salerno Trento Italia
Antonio Elizalde Santiago Chile
Morena Berti Trento Italia
Francesco Vincenti Trento Italia
Ricardo Koenig Guayaquil Ecuador
Gervasio Sánchez Aragón España
John Lindsay Poland Estados Unidos
Verónica Quenon Guatemala Uruguay
Susana Merino B. Aires Argentina
Guillermo Solarte Bogotá Colombia
Germán Londoño Bogotá Colombia
Rafael Gallego Romero Tiquisio Colombia
Patricia Ospina Bogotá Colombia
Alberto Santana Bogotá Colombia
Pablo Emilio Becerra Duitama Colombia
Héctor Arenas Bogotá Colombia
Edgar Toro Sánchez Bogotá Colombia
Alviar Machado Bogotá Colombia
Alicia Chacon Suarez Bogotá Colombia
Eybar Fernandez Jámbalo Colombia
Jacinto Zarabata Sierra Nevada Colombia
Jacinto Sauna Santa Martha Colombia
Carlos Andrés Cruz Bogotá Colombia
Víctor Bautista O Cúcuta Colombia
Edilson Palacio Choco Colombia
Joée Eduardo T Corinto Colombia
Nombre y Apellidos Ciudad País
Lina M Cano Medellín Colombia
Teresita Gaviria Medellín Colombia
Rodrigo Velaides Chocaguán Colombia
Francesco Vincenti Bogotá Colombia
María Hernández Tiquisio Colombia
Guillermo Nannetti Valencia Bogotá Colombia
Antonio Ripoll Tiquisio Colombia
Rodrigo Parada Romero Bogotá Colombia
José de los Santos Sauna Santa Martha Colombia
mamo Jacinto Zabarata Sierra Nevada Colombia
Omar Ortiz esparza Bogotá Colombia
Ray Hencker Bogotá Colombia
Jean Carlos Jiménez Magdalena Colombia
Jhon Tobón Ramos Magdalena Colombia
Jeimy Ramírez Bogotá Colombia
Judith Castillo Cartagena Colombia
María Eugenia Mateus Bogotá Colombia
Liz Huertas Cortes Bogotá Colombia
Ámbar Solarte Bogotá Colombia
Ángel Beccassino Bogotá Colombia
Diego Martínez Bogotá Colombia
Manuel Figueredo Bogotá Colombia

9.22.2009

CHOMSKY: AMÉRICA LATINA ES EL LUGAR MÁS ESTIMULANTE DEL MUNDO



David Brooks, Hermann Bellinghausen y Luis Hernández

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.

Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.

Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.

Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.

Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

Control debilitado

Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.

Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.

La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.

Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.

La ilusión de Obama

La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones

Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.

Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.

Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.

Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.

Las reformas de Obama

Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron la esperanza y el cambio, un cambio en el que creer. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la marca Obama en oposición a la marca McCain. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.

En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.

Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo la opción pública, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.

Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.

Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.

La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.

El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama demasiado grande para fallar. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

9.10.2009

“AQUÍ LA DEMOCRACIA SE ASIENTA EN EL GENOCIDIO”


Entrevista a Peter Marchetti, ex jesuita y revolucionario por siempre

Argenpress: ¿Cómo se dibuja el mapa político para Centroamérica luego del golpe de Estado en Honduras y el montaje del video del caso Rosenberg en Guatemala, que casi lleva también a una desestabilización? ¿Cuál es la estrategia de Washington en todo esto?

Peter Marchetti: Creo que para la gente que puede ver esta entrevista fuera de la región, en el cono sur o en toda Suramérica, es importante saber que Centroamérica siempre ha caminado en un tiempo distinto a América del Sur. Por ejemplo, cuando en el sur se estaban dando los procesos de derechización con las dictaduras militares y los planes neoliberales de ajuste estructural, en Centroamérica se estaban dando procesos revolucionarios con movimientos insurgentes de izquierda. Y ahora, cuando en Suramérica asistimos a una ola de cambios con procesos populares como los de Evo Morales en Bolivia, por ejemplo, o Rafael Correa en Ecuador, otra vez la región centroamericana va con otro tiempo.

Se podría decir que habitualmente Centroamérica viene tarde, repitiendo diez años después lo que hace el resto de América Latina. La actual coyuntura es muy interesante: cuando el presidente Manuel Zelaya incorpora Honduras al proyecto del ALBA, que coincide con la elección de Daniel Ortega como presidente en Nicaragua y de Mauricio Funes en El Salvador apoyado por el Farabundo Martí de Liberación Nacional, todo eso trae una reacción fuerte del gobierno de Estados Unidos. Todos estos cambios cuestionan las democracias restringidas que venían aplicándose en Latinoamérica desde la década de los ochenta del siglo pasado. En Centroamérica, al poco tiempo de empezar a dibujarse estos cambios, hay una reacción fuerte de la oligarquía para cortarlos. Y ahí está el golpe en Honduras. Al mismo tiempo que se preparaba ese golpe, en Guatemala se pone en marcha todo el montaje con el video del abogado Rosenberg, difundido ampliamente por todo el mundo, con el que se buscó desestabilizar al gobierno de Álvaro Colom. Pero aquí no es tan importante este golpe político mediático sino el golpe económico que está dando la oligarquía, asfixiando al gobierno por considerarlo demasiado popular, demasiado volcado hacia el lado de los pobres, aunque Colom no anda ni cerca siquiera de planteamientos bolivarianos, de izquierda. Pero unos simples brotes de populismo tienen como respuesta un planteamiento sumamente conservador en la política macro. Mientras que el resto de América Latina ofrece bonos para endeudar al Estado y así responder a la recesión generalizada, Guatemala sigue implementando políticas de Margaret Tatcher y de Reagan, más neoliberales aún que la de ellos. Es increíble: se sigue manteniendo una carga tributaria bajísima.

En definitiva: la oligarquía, que no ve con buenos ojos a la administración de Colom, lo deja sin presupuesto. Y el gobierno populista, constreñido económicamente por esa oligarquía que le cierra el camino, trata de moverse dentro de esa camisa de fuerza; pero es muy difícil hacer algo progresista con un planteo económico ultraconservador. Pero es por eso, por ese planteo tibiamente populista, que la oligarquía ataca y trata de desestabilizar el gobierno. Lo intenta con el caso Rosenberg, que es una forma de golpear la imagen política, pero más aún lo intenta con el manejo económico, ahogándolo con el presupuesto nacional que no ha permitido que salga como el gobierno necesita.

La oligarquía prácticamente no paga impuestos; en Guatemala el 10 % más pobre paga porcentualmente más impuestos que el 10 % más rico. Por tanto al gobierno actual se le hace muy difícil poder avanzar en sus medidas; en definitiva, se trata de un golpe económico de la derecha contra el populismo. Lo que estamos viendo ahora –con este golpe económico en Guatemala o con el golpe de Estado técnico en Honduras– es una reacción conservadora contra la ola política de cambios representada por Chávez, por Evo Morales, por Rafael Correa. En Honduras tomó forma de una manera brutal, y ahí la oligarquía hizo saber que no está dispuesta a tolerar cambios populistas en la región. Centroamérica ha sido siempre una región más conservadora que Suramérica. Y por eso, por ese conservadurismo tan grande, es que en Centroamérica surgieron los movimientos guerrilleros, como una reacción a esa derecha tan cerrada, tan troglodita podríamos decir.

En los tres países donde se dieron esos movimientos: Nicaragua, Guatemala y El Salvador, se dieron historias distintas, mientras que Honduras, el lugar desde donde se manejó la estrategia contrainsurgente contra estos tres países, Estados Unidos manejó a su antojo, haciendo de toda la nación una propia base de operaciones militares. Primero la manejó económicamente, a través de la bananera; y luego con la contrainsurgencia. Y la historia se repite; quiero decir: en el fondo, Estados Unidos está detrás del actual golpe de Estado en Honduras. Lo que hacen las fuerzas políticas de derecha del país es lo que el gobierno de Estados Unidos ha orientado durante décadas. En realidad, las constituciones políticas de los países centroamericanos son apenas democracias restringidas, concebidas para apoyar a las oligarquías locales reduciendo los derechos sociales de las grandes mayorías. Son constituciones de corte marcadamente neoliberal. Y está claro que a la estrategia de dominación continental de Estados Unidos no le interesan constituciones como, por ejemplo, la de Bolivia. El interés real de Estados Unidos, aunque el presidente Obama hable en contra del golpe de Estado en Honduras, es que no aparezcan constituciones ni procesos políticos que cuestionen su hegemonía en la región. Es sabido que la CIA estuvo directamente involucrada en este golpe. Además, y en complementación de lo anterior, es sabido también que todo el aparato represivo y de inteligencia de los países centroamericanos es el mismo de hace 20 o 30 años.

Es decir: todos los organismos de seguridad de la región y de Estados Unidos, a través de la CIA, la DEA, los servicios de inteligencia de sus embajadas, están articulados con los intereses más conservadores y reaccionarios de las oligarquías locales. Aquí no hay democracia; hay, en todo caso, democracias restringidas, formales, asentadas en el triunfo sobre –o en la negociación en desiguales condiciones con– las fuerzas revolucionarias de las décadas pasadas. Aquí la democracia se asienta en el genocidio. Es decir: esa ideología profundamente conservadora, de derecha, es el trasfondo de lo que está pasando ahora en el área.

Hay que ver hasta qué punto el presidente Obama podrá cambiar el tipo de aparato político de Estados Unidos en esta región. ¿Será que Obama está en condiciones de abandonar el pacto que la extrema derecha estadounidense tiene con las fuerzas conservadoras de Centroamérica? En la primera conversación que tuvo la Secretaria de Estado Hillary Clinton con el presidente Zelaya luego del golpe de Estado en Honduras, le pidió tres cosas: primero, y fundamental, no tocar la base estadounidense de Comayagua. Segundo: no aparecer mucho con el presidente Chávez, y tercero: si vuelve al poder debe ofrecer una amnistía completa a cualquier civil y/o militar que participó en el golpe. Lo interesante es la base militar; eso muestra el interés de Washington de mantener una presencia militar fuerte en la región.

Recuerdo Comayagua porque alguna vez, cuando vivía en Honduras, intentamos cerrar la base, allá por 1983. En ese entonces Honduras buscaba generar una guerra con la Nicaragua sandinista, para permitir así la presencia militar estadounidense en la región, pensando incluso en su intervención directa contra el gobierno revolucionario del país vecino. Recuerdo que tratamos de movilizar a la opinión pública, para lo cual tomamos como ejemplo un movimiento de 250 mujeres estadounidenses, religiosas todas, que fueron a tratar de invadir Comayagua. Lograron con su movilización quitar al jefe de las fuerzas armadas, un tal general Álvarez, y el hecho movilizó a buena parte de la sociedad civil hondureña. Hoy, con una base militar de Estados Unidos que sigue inamovible, hay numerosas pruebas que indican que hubo personal y recursos de Washington metidos tras el golpe en Honduras. En ese sentido es hipócrita Obama cuando sale a decir que Latinoamérica protesta siempre por las invasiones de Estados Unidos en la región, pero ahora pide la intervención. Es hipócrita porque dice que Washington no va a intervenir, cuando la intervención militar ya se cumplió, puesto que el golpe fue totalmente apoyado por el gobierno de Estados Unidos.

El problema es cómo limpiar la basura de la política de Estados Unidos en la región. No es que ahora se esté pensando si intervenir o no; ¡hace 35 años que la Casa Blanca está interviniendo en los asuntos internos de Honduras!

Argenpress: ¿Hipocresía por parte de Obama, o eso estaría mostrando que el presidente no maneja realmente todos los hilos de la política del país? Lo cual nos lleva a otra pregunta de fondo: el golpe de Estado en Honduras, ¿podría tomarse como un mensaje del gobierno de Estados Unidos, o de algunos sectores del gobierno al menos, hacia Latinoamérica en el sentido de decir “no más populismos, no más unión latinoamericana ni Petrocaribe, basta de Chávez en la región”?

Peter Marchetti: Por supuesto. Es un mensaje muy claro. Y aunque quizá Obama no lo decidió, él es hipócrita en el análisis de lo que pasó, porque pese a que no haya sido el responsable directo del golpe, ha dejado actuar al aparato militar y de inteligencia. Es muy probable que la ultraderecha enquistada en el Estado lo esté manejando a él. Eso puede verse en que no ha podido nombrar una sola persona de su confianza en cargos altos para la política de Washington hacia Latinoamérica. Y si no pudo siquiera hacer nombramientos, mucho menos va a poder cambiar los objetivos estratégicos de esa política exterior, que pareciera que él no maneja.

Se podrá evaluar si va a haber cambios o no, pero por lo pronto el discurso del presidente es hipócrita. Porque es evidente que el interés principal de Estados Unidos es que no le toquen su base militar en Honduras, centro de operaciones contrainsurgentes para toda la región centroamericana. ¿Qué haría Obama si, por ejemplo, Alemania o China decidieran plantar una base militar en el medio del territorio estadounidense? Diría que eso es intervencionismo, por supuesto. Por tanto, el golpe de Estado en Honduras es un claro mensaje para toda América Latina, es un mensaje de los sectores más conservadores de Estados Unidos y de Centroamérica hacia el resto de Latinoamérica. Lo que buscan es que no haya ningún cambio real, ningún cambio en las constituciones políticas.

Aquí, en Guatemala, si bien no dieron un golpe de Estado político, han puesto en marcha un golpe económico contra el gobierno de turno, para ahogarlo. Buscan hacer una nueva constitución que elimina de plano todos los derechos sociales; es una constitución ultra liberal. En realidad, es eso lo que persiguen. Las reformas que estaba proponiendo Zelaya para la constitución de Honduras no traían ningún cambio de fondo; pero así todo, lo quitaron del camino, porque ya sonaba a demasiado a la izquierda.

Argenpress: Es decir que este golpe no augura buenas perspectivas para el campo popular, ni en Centroamérica ni en Suramérica. ¿Podríamos entenderlo como una avanzada de los sectores más reaccionarios de Estados Unidos hacia toda Latinoamérica? Lo cual, además, se potenciaría con la instalación de las polémicas bases militares en Colombia. ¿Siguen las malas noticias para el pobrerío entonces?

Peter Marchetti: Muchos creen eso. Una nueva política económica en lo interno y un período de cambios dentro de Estados Unidos no significa que vaya a haber también una nueva política exterior. Las expectativas de cambio que trajo en su momento la presidencia de Kennedy tuvieron como contrapartida en la política externa cosas como Bahía de los Cochinos o Vietnam. Es decir: no hay ninguna garantía que diga que la política exterior de Obama no va a presionar más a Latinoamérica. Quizá va a ser una presión más sutil, pero presión al fin.

Porque nada hace pensar o deja ver en este momento que se esté trabajando para desarmar el aparato diplomático-militar conservador ya acostumbrado a intervenir que ha caracterizado a Estados Unidos estos últimos años. ¿Quién puede garantizar que vaya a haber un cambio en los poderes ocultos de la CIA, de la DEA? Pero junto a esto yo me atrevería a decir que no es sólo mala noticia lo que pasó en Honduras. Se vive ahí, en este momento, una primavera de posibilidades de democracia real, de democracia radical, como no se había dado nunca. Honduras siempre vivió un formal bipartidismo, que en la práctica significaba un control absoluto que no permitía el avance de la organización popular. En esa lógica, los partidos de izquierda nunca logran más que el 2 o 3 % del voto.

En esta nueva coyuntura un partido de izquierda probablemente puede sacar un 20 %, o hasta un 30 incluso. Por un lado Manuel Zelaya, por no consolidar sus alianzas con toda la sociedad civil progresista, y al mismo tiempo por no consolidar alianzas dentro de su propio partido, pone el golpe en bandeja de oro para los golpistas. Es decir: hace una alianza con sectores de izquierda de América Latina, con Chávez, entra en Petrocaribe, pero no tenía solidificadas esas alianzas con la izquierda y con el campo popular dentro de su propio país. Eso fue una debilidad, un error. Pero por otro lado, la llegada de Micheletti al poder a través de un golpe de Estado tan burdo, abre la posibilidad a la izquierda y al campo popular de Honduras de organizarse y cobrar fuerzas como nunca antes en su historia.

Por primera vez hay una unión de sectores populares con un objetivo común, mostrando que la democracia o es cosa popular, desde abajo, o si no no sirve. Esto ha traído una rápida maduración de sectores populares, juveniles en muchos casos, que salen a defender sus derechos. Y esto ha hecho crecer mucho la conciencia de lucha. Por eso digo que este golpe de Micheletti abre una verdadera primavera de posibilidades en término de lucha a largo plazo. El problema es que la izquierda hondureña pasó tres años atacando a Zelaya, y ahora debe recomponerse para defenderlo, o para salvar la institucionalidad que él representa. La izquierda en Honduras tiene una gran debilidad histórica, si bien existe y tiene una vieja tradición de lucha. No habiendo podido desarrollar una estrategia de lucha armada como en los países vecinos, intentaron trabajar en el Partido Liberal, el mismo de Manuel Zelaya, para transformarlo desde dentro a largo plazo.

Por otro lado la Iglesia Católica sigue siendo de derecha y golpista. Y la izquierda está bastante fragmentada. Todo eso abre un interrogante sobre las perspectivas futuras de Honduras: ¿podrá el campo progresista hacer un frente único contra el golpe como una fuerza política en las próximas elecciones? No importa cómo se termine reconfigurando la oposición al golpe, lo cierto es que hay una primavera de lucha popular, de calor popular que no se había visto nunca anteriormente. Antes la lucha política estaba concentrada básicamente en la costa norte del país, pero el proceso actual desbordó por todos lados. Todo el país está movilizado, y especialmente la juventud.

Argenpress: Este despertar político, esta “primavera de posibilidades” como la llamaste que se está dando en Honduras, nos lleva a preguntarnos entonces: ¿cuáles son los caminos actuales de la izquierda, del campo popular, ante tanta fragmentación que vivimos, ante esta parálisis histórica que estamos sufriendo ahora?

Peter Marchetti: Es real que hay mucha fragmentación, en toda la izquierda, en el campo progresista. Incluso con el movimiento de las ONG’s puede verse. No hay dudas que la situación no es fácil. Es más: podemos decir que América Latina está avisada con este golpe de Honduras que Estados Unidos no está entrando en un período de apertura para la zona, y por el contrario, es una señal contra los procesos de cambio en marcha. De todos modos esta agresión de Washington puede permitir más concientización, más toma de posición por parte de sectores ahora acallados; es decir: esto puede llevar, en un mediano plazo, a una mayor radicalización de los pueblos, tratando de repetir procesos en curso como el de Bolivia por ejemplo. Bolivia es en este momento el único país donde las organizaciones sociales tienen hegemonía real sobre el Estado.

En otros términos, todo esto abre posibilidades de nuevas luchas, de nuevas configuraciones para el campo popular, para la búsqueda de transformaciones en la estructura social. Ahora, en este momento, la sociedad civil vive aún dentro de estrictos moldes neoliberales, con economías totalmente liberales y con pequeñas cuotas de participación política muy restringidas. Pero hoy sabemos que hay que ir más allá, que hay que buscar un poderoso movimiento político de la sociedad civil. Algo así como lo que estamos viendo en Bolivia, donde hay una fuerte movilización política de los sectores populares, que son los que realmente impidieron el intento de golpe de Estado de la oligarquía del Oriente.

En general en toda América Latina hay que saber que los ritmos políticos se mueven según la industria de extracción. Todas las reformas agrarias modernizantes y las estrategias de desactivar el poder de los latifundistas sobre el Estado pasó sólo en los países en que había industrias de extracción, como petróleo o minerías importantes. Esos procesos no se dieron donde el Estado no tenía una base fuerte de extracción primaria. Por eso los procesos de reforma agraria en Centroamérica, si bien son profundos, no terminan de consolidarse; y eso se debe a que el Estado no tiene una caja chica proveniente del petróleo o de la minería como en Venezuela, en Bolivia o en México. O en Chile. Yo conocí ese proceso, y ahí el dinero que daba el cobre sirvió para hacer la reforma agraria contra los latifundistas. En Centroamérica eso se suma al grado de pobreza crónica que define a estos países, lo cual da como resultado unas derechas políticas mucho más conservadoras. Y ante la ola de cambios que se mueve por Suramérica, esas oligarquías y el imperialismo toman rápidamente la iniciativa. Es una situación compleja, por lo que es difícil decir qué va a pasar.

Argenpress: Justamente porque no tenemos bolas de cristal para ver el futuro, pensando en las iniciativas actuales, como por ejemplo la propuesta de unión latinoamericana como el ALBA, ¿qué perspectivas tienen a mediano y largo plazo?

Peter Marchetti: No hay dudas que hoy el ALBA es aún débil, pero es también lo suficientemente fuerte para que el Fondo Monetario Internacional lo tome en cuenta. De hecho muchos de los fondos de los países que conforman el ALBA no cuentan en los presupuestos nacionales sino en los partidos en el poder o en los movimientos sociales que son sus bases. Si el FMI quiere tenerlo en cuenta, eso significa que la capacidad económica en juego no es tan despreciable. Al contrario; esto indica que el ALBA no es tan débil. Ciertamente representa una amenaza al imperialismo económico gringo de siempre. Por supuesto aún hay debilidades. Los tratados de libre comercio, al menos para los pueblos, han fracasado.

Lo interesante con el ALBA es que, detrás de la unificación económica está la posibilidad de unificación política de América Latina. En Europa, antes que la Unión Europea fuera una realidad política, era una realidad económica. Lo mismo está haciendo el ALBA. Aquí se están buscando todos esos mecanismos de integración económica, con tasas de interés común, el Banco del Sur, etc.; todo eso es la base para aspirar a tener una unión política fuerte posteriormente. Creo que vamos hacia el esquema de bloque regional con un dinero unificado, con una política económica y social unificada, y con un parlamento regional unificado. El camino, definitivamente, es la integración.

Argenpress: Claro que habrá que ver cuál de los dos modelos de integración en juego triunfa finalmente: el modelo del ALBA, con una propuesta más progresista y buscando la disminución de las grandes diferencias entre los países, o el modelo de Mercosur, que es un planteo enteramente capitalista con un Brasil a la cabeza como mini-imperio regional.

Peter Marchetti: Claro, por supuesto que son dos modelos totalmente distintos. Pero lo cierto es que hay presiones reales para la unificación. Hay que ver a mediano plazo cómo se va dando este proceso. Ahora, en el período que se viene, habrá más presión imperial sobre el ALBA. Eso puede resultar como en Honduras: creando más posibilidades de una sociedad civil más clara, más consciente, que pueda ver que la opción no es un Mercosur sino que hay que buscar una opción bolivariana. Lo cierto es que los pobres no tienen mayores opciones dentro de esquemas nacionales hoy en día. El Estado-nación por supuesto que es muy importante, pero el Estado-nación económico no tiene mayores opciones frente a la globalización. Países pequeños, con diez millones de habitantes, o menos, no tienen posibilidad de salir adelante si no es en unión con otros similares. Entre todos juntos, unidos, puede haber opciones.

Argenpress: Hoy asistimos a un protagonismo político de sectores que años atrás, y más aún desde una perspectiva clásica de izquierda, no se veían como los motores de cambio. Me refiero a movimientos campesinos y movimientos indígenas. ¿Ves en eso un verdadero fermento revolucionario?

Peter Marchetti: A largo plazo, sí. En el corto plazo, al menos en Centroamérica, es muy difícil. Es un tema muy complejo. Lo que uno ve es que, por ejemplo, el movimiento sindical urbano está divorciado de estos movimientos agrarios indígenas, y no se interesan uno por el otro. El punto importante es la construcción de sociedad civil en este período tan oscuro de neoliberalismo revisionista. Construir alternativas posibles para superar el neoliberalismo es más difícil que criticar al Consenso de Washington.

No hay dudas que hoy la sociedad civil está muy fragmentada sectorialmente. Sociedad civil no es un sector por aquí y otro sector por allá; sociedad civil es la capacidad de flujo de información entre distintos sectores. Eso es lo que uno ve: sectores agrarios e indígenas por un lado, sindicatos de maestros por otros. Por eso lo de Honduras se ve interesante: a partir del golpe empieza a darse una sociedad civil más o menos unida, donde se comienzan a integrar los distintos sectores. Antes se discutió mucho sobre, por ejemplo, si el partido político es parte de la sociedad civil. Por supuesto que lo es.

Sucede que el neoliberalismo nos hizo pensar que no lo era, no desunió, nos fragmentó. Por eso es importantísimo ir creando alianzas multisectoriales. A propósito creo que es muy aleccionadora la experiencia del movimiento campesino indígena donde trabajo ahora en Guatemala: la Plataforma Agraria. Vemos ahí la dificultad de avanzar en las alianzas con otros sectores de la sociedad, pero al mismo tiempo la necesidad estratégica de hacerlo, por la potencialidad que eso implica. Si se logran unir distintos sectores de la sociedad civil, eso crea un movimiento político de fuerza. Y se está tocando el terreno de los partidos, con nombre o sin nombre, eso no importa, pero con verdadera incidencia política. Por supuesto que es muy complejo todo esto, porque no tenemos la bola de cristal, sin dudas. Pero vamos caminando. Lo que hace la derecha, en definitiva, aunque sea horrible, va a recibir siempre respuestas desde el campo popular. Eso es lo interesante, lo que da esperanzas. Ahí está Honduras como ejemplo: es la primera vez que distintos sectores sociales se unen, se movilizan, se politizan. Y ahí está la esperanza: en la unión. -

8.28.2009

TIEMPO ABIERTO DE ESPERANZA

Entrevista a Eduardo Galeano

- ¿Después de 200 años de la emancipación de América Latina, se puede hablar de una reconfiguración del sujeto político en esta región, habida cuenta los avances políticos que se traducen en gobiernos progresistas y de izquierda en varios países latinoamericanos?

- Sí, hay un tiempo abierto de esperanza, una suerte de renacimiento que es digno de celebración en países que no han terminado de ser independientes, apenas si han empezado un poquito. La independencia es una tarea pendiente para casi toda América Latina.


- ¿Con toda la irrupción social que se viene dando a lo largo del hemisferio se puede señalar que hay una acentuación de la identidad cultural de América Latina?

- Sí, yo creo que sí y eso pasa por cierto por las reformas constitucionales. A mí me ofendió la inteligencia, aparte de otras cosas que sentí, el horror de este golpe de Estado en Honduras que invocó como causa el pecado cometido por un Presidente que quiso consultar al pueblo sobre la posibilidad de reformar la Constitución, porque lo que quería Zelaya era consultar sobre la consulta, ni siquiera una era reforma directa. Suponiendo que fuera una reforma a la Constitución bienvenida sea, porque las constituciones no son eternas y para que los países puedan realizarse plenamente tienen que reformarlas. Yo me pregunto: ¿qué sería de los Estados Unidos si sus habitantes siguieran obedeciendo a su primera Constitución? La primera Constitución de Estados Unidos establecía que un negro equivalía a las tres quintas partes de una persona. Obama no podría ser Presidente porque ningún país puede tener de mandatario a las tres quintas partes de una persona.

- Usted reivindica la figura del presidente Barack Obama por su condición racial, ¿pero el hecho de mantener o ampliar la presencia norteamericana mediante bases militares en América Latina, como está ocurriendo ahora en Colombia con la instalación de siete plataformas de control y espionaje, no desdice de las verdaderas intenciones de este mandatario del partido demócrata, y simplemente sigue al pie de la letra los planes expansionistas y de amenaza de una potencia hegemónica como Estados Unidos?

- Lo que pasa es que Obama hasta ahora no ha definido muy bien que es lo que quiere hacer ni en relación con América Latina, las relaciones nuestras, tradicionalmente dudosas, ni en otros temas tampoco. En algunos espacios hay una voluntad de cambio expresa por ejemplo en lo que tiene que ver con el sistema de salud que es escandaloso en Estados Unidos, te rompes una pierna y pagás hasta el fin de tus días la deuda por ese accidente. Pero en otros espacios no, él continúa hablando de 'nuestro liderazgo', 'nuestro estilo de vida' en un lenguaje demasiado parecido al de los anteriores. A mí me parece muy positivo que un país tan racista como ese y con episodios de un racismo colosal, descomunal, escandaloso, ocurridos hace quince minutos en términos históricos tenga un presidente seminegro.

En 1942, o sea medio siglo, nada, el Pentágono prohibió las transfusiones de sangre negra y ahí el director de la Cruz Roja renunció o fue renunciado porque se negó aceptar la orden diciendo que toda sangre era roja y que era un disparate hablar de sangre negra, y él era negro, era un gran científico, el que hizo posible la aplicación del plasma a escala universal, Charles Drew. Entonces un país que hiciera un disparate como prohibir la sangre negra tenga a Obama de presidente es un gran avance. Pero por otro lado, hasta ahora yo no veo un cambio sustancial, ahí está por ejemplo el modo como su gobierno enfrentó la crisis financiera, pobrecito yo no quisiera estar en sus zapatos, pero la verdad es que terminaron recompensando a los especuladores, los piratas de Wall Strett que son muchísimo más peligrosos que los de Somalia porque éstos asaltan nada más que los barquitos en la costa, en cambio los de la Bolsa de Nueva York asaltan al mundo. Ellos fueron finalmente recompensados; yo quería iniciar una campaña al principio conmovido por la crisis de los banqueros con el lema: "adopte un banquero", pero la abandoné porque vi que el Estado se hizo cargo de la tarea. (Risas).

Y lo mismo con América Latina, como que no tiene muy claro qué hacer. Han estado más de un siglo los Estados Unidos consagrados a la fabricación de dictaduras militares en América Latina, entonces a la hora de defender una democracia como en el caso de Honduras, ante un clarísimo golpe de Estado, vacilan, tienen respuesta ambiguas, no saben qué hacer, porque no tienen práctica, les falta experiencia, llevan más de un siglo trabajando en el sentido contrario, entonces comprendo que la tarea no es fácil. En el caso de las bases militares en Colombia no solo ofende la dignidad colectiva de América Latina sino también la inteligencia de cualquiera, porque que se diga que su función va ser combatir las drogas, ¡por favor, hasta cuando! Casi toda la heroína que se consume en el mundo proviene de Afganistán, casi toda, datos oficiales de Naciones Unidas que cualquiera puede ver en Internet. Y Afganistán es un país ocupado por Estados Unidos y como se sabe los países ocupantes tiene la responsabilidad de lo que ocurre en los países ocupados, por lo tanto, tienen algo que ver con este narcotráfico en escala universal y son dignos herederos de la reina Victoria que era narcotraficante.

No se puede ser tan hipócrita

- La reina británica que introdujo por todos los medios en el siglo XIX el opio a China a través de comerciantes de Inglaterra y Estados Unidos...

- Sí, la celebérrima reina Victoria de Inglaterra impuso el opio en China a lo largo de dos guerras de treinta años, matando una cantidad inmensa de chinos, porque el imperio chino se negaba a aceptar esa sustancia dentro de sus fronteras que estaba prohibida. Y el opio es el papá de la heroína y de la morfina, justamente. Entonces a los chinos les costó todo, porque China era una gran potencia que podía haber competido con Inglaterra en los comienzos de la revolución industrial, era el taller del mundo, y la guerra del opio los arrasó, los convirtió en una piltrafa, de ahí entraron los japoneses como perico por su casa, en quince minutos. Victoria era una reina narcotraficante y los Estados Unidos que tanto usan la droga como coartada para justificar sus invasiones militares, porque de eso se trata, son dignos herederos de esa fea tradición. A mí me parece que es hora que nos despertemos un poquito, que no se puede ser tan hipócrita. Si van a ser hipócritas que lo sean con más cuidado. En América Latina tenemos buenos profesores de hipocresía, si quieren podemos en un convenio de ayuda tecnológica mutua prestarles algunos hipócritas propios.

- Hace nueve años exactamente, usted le dijo en una entrevista en Bogotá concedida a este reportero la siguiente frase: "Dios guarde a Colombia del Plan Colombia". ¿Cuál es ahora su reflexión respecto de este país andino que enfrenta un gobierno autoritario entregado a los intereses de los Estados Unidos, con una alarmante situación de violación de derechos humanos y con un conflicto interno que lo sigue desangrando?

- Además con problemas gravísimos que se han ido agudizando con el paso del tiempo. Yo no sé, te digo, no soy quien para darle consejos a Colombia ni a los colombianos, además siempre estuve contra esa mala costumbre de algunos que se sienten en condiciones de decir qué es lo que cada país tiene que hacer. Yo nunca cometí ese imperdonable pecado y no lo voy a cometer ahora con Colombia, solo puede decir que ojalá los colombianos encuentren su camino, ojalá lo encuentren, nadie se lo pueden imponer desde afuera, ni por la izquierda, ni por la derecha, ni por el centro, ni por nada, serán los colombianos quienes lo encontrarán. Y yo lo que puedo es decir que doy testimonio. Si hay un tribunal mundial que alguna vez va a juzgar a Colombia por lo que de Colombia se dice: país violento, narcotraficante, condenado a violencia perpetua, yo voy a dar testimonio de que no, de que ese es un país cariñoso, alegre y que merece mejor destino.

Reivindicando la memoria de Raúl Sendic

- Hace muchos años, siquiera unas cuatro décadas, había un personaje en Montevideo que se reunía con un joven dibujante llamado Eduardo Hughes Galeano con el propósito de darle ideas para la elaboración de sus caricaturas, llamado Raúl Sendic, el inspirador del Frente Amplio del Uruguay...

- Y jefe guerrillero de los Tupamaros, aunque en aquella época todavía no lo era. Es verdad, cuando yo era un niño, casi de catorce años, y empecé a dibujar caricaturas, él se sentaba a mirar y me daba ideas, era un hombre bastante mayor que yo, con cierta experiencia, y todavía no era lo que después fue: el fundador, organizador y jefe de los Tupamaros. Recuerdo que le dijo a don Emilio Frugoni que por entonces era el jefe del Partido Socialista y director del semanario donde yo publicaba unas caricaturas tempranas, señalándome: "Este va a ser o presidente o gran delincuente". Fue una buena profecía y terminé siendo gran delincuente... (Risas).

- ¿El hecho de que hoy el Frente Amplio esté gobernando el Uruguay y que un ex guerrillero como Pepe Mujica tenga posibilidades de ganar las elecciones presidenciales constituye una reivindicación a la memoria de Sendic?

- Sí, y de todos los que participaron en una lucha muy larga para romper el monopolio de dos, el bipolio ejercido por el Partido Colorado y el Partido Nacional durante casi toda la vida independiente del país. El Frente Amplio irrumpe hace muy poquito en el escenario político nacional y me parece muy positivo que esté gobernando ahora, aparte de que yo no coincido con todo lo que se hace y además creo que no se hace todo lo que se debería hacer. Pero eso no tiene nada que ver porque al fin y al cabo la victoria del Frente Amplio fue también una victoria de la diversidad política que yo creo que es la base de la democracia. En el Frente coexisten muchos partidos y movimientos diferentes, unidos por supuesto en una causa común pero con sus diversidades y diferencias, y yo las reivindico, para mí eso es fundamental.

- ¿Qué representa para usted como uruguayo el hecho de que un dirigente emblemático de la izquierda como Pepe Mujica, ex guerrillero tupamaro, tenga amplias posibilidades de llegar a la Presidencia de la República de su país?

- Con algún chance, no va a ser es fácil, vamos a ver qué pasa, pero creo que es un proceso de recuperación, la gente se reconoce justamente en el Pepe Mujica porque es radicalmente diferente de los políticos nuestros tradicionales, en su lenguaje, hasta en su aspecto y todo, por más que él ha tratado de vestirse de fino caballero no le sale bien, y expresa muy bien una necesidad y una voluntad popular de cambio. Creo que sería bueno que él llegara a la Presidencia, vamos a ver si ocurre o no, de todos modos el drama del Uruguay como el del Ecuador, por cierto, país en el que estamos conversando este momento, es la hemorragia de su población joven. O sea, la nuestra es una patria peregrina; en su discurso de posesión el presidente Rafael Correa habló de los exiliados de la pobreza y la verdad es que hay una enorme cantidad de uruguayos mucho más de lo que se dice, porque no son oficiales las cifras, pero no menos de 700 mil, 800 mil uruguayos en una población pequeñísima porque nosotros en el Uruguay somos 3 millones y medio, esa es una cantidad inmensa de gente afuera, todos o casi todos jóvenes, entonces han quedado los viejos o la gente que ya ha cumplido esa etapa de la vida en la que uno quiere que todo cambie para resignarse a que no cambie nada o que cambie muy poquito.

Baldositas de colores para armar mosaicos

- ¿Tras sus reputados libros Las venas abiertas de América Latina publicado en 1970, y Espejos, editado en 2008, que relatan historias de la infamia, el primero sobre nuestro continente y el otro de buena parte del mundo, hay espacio para seguir creyendo en la utopía?

- Espejos lo que hace es recuperar la historia universal en todas sus dimensiones, en sus horrores pero también en sus fiestas, es muy diferente a Las venas abiertas de América Latina, que fue el comienzo de un camino. Las venas abiertas es un ensayo casi de economía política, escrito en un lenguaje no muy tradicional en el género, por eso perdió el concurso de Casa de las Américas, porque el jurado no lo considero serio. Era una época en que la izquierda solo creía que lo serio era lo aburrido, y como el libro no era aburrido, no era serio, pero es un libro muy concentrado en la historia política económica y en las barbaridades que esa historia implicó para nosotros, como nos deformó y nos estranguló.

En cambio, Espejos, intenta asomarse al mundo entero recogiendo todo, las noches y los días, las luces y las sombras, son todas historias muy cortitas, y hay una diferencia también de estilo, Las venas abiertas tiene una estructura tradicional, y a partir de ahí yo intenté encontrar un lenguaje mío, propio, que es el del relato corto, baldositas de colores para armar los grandes mosaicos, un estilo como el de los muralistas, y cada relato es una pequeña baldosita que incorpora un color, y uno de los últimos relatos de Espejos evoca un recuerdo de infancia mío que es verdadero y es que cuando yo era chiquito creía que todo lo que se perdía en la tierra iba a parar a la luna, estaba convencido de eso y me sorprendió cuando llegaron los astronautas a la luna porque no encontraron ni promesas traicionadas, ni ilusiones perdidas, ni esperanzas rotas, y entonces yo me pregunté: ¿si no están en la luna, dónde están? ¿No será que están aquí en la tierra, esperándonos?

8.16.2009

TESTIGO DEL HORROR: LAS REINAS DE SABA

SATYÄGRAH* - El Abrazo de la Verdad

Laura Restrepo

Vienen subiendo, y son miles. Mujeres con sus hijos. Saben que muchas morirán por el camino, o que tendrán que dejar enterrados a sus hijos. Pero la decisión está tomada, y no pararán hasta encontrar un lugar donde la vida les abra por fin la puerta. Cueste lo que cueste, y por encima de quien se interponga. Si te paras aquí, en la costa sur de Yemen, vas a verlas venir: el Cuerno de África entero parece estar subiendo. En pateras, por el desierto a pie, mendigando a través de las antiguas ciudades. Me dice Habiba -somalí, comadrona graduada y querida amiga mía- que cuando escucha la palabra refugiados no piensa en hombres. Cierra los ojos y ve mujeres con niños.

-Habiba -le pregunto-, ¿no serás tú la reina de Saba?

¡¿What?!

Cuando Médicos Sin Fronteras me propone visitar los campos de refugiados africanos en la República árabe de Yemen, lo primero que hago es releer un texto de 1934 en el que André Malraux cuenta cómo abordó un pequeño avión para sobrevolar esa región en busca de una mujer de 3.000 años de edad. Se trataba de la legendaria reina de Saba, soberana del incienso y de la mirra, nacida en algún punto incierto entre Yemen, Etiopía y Somalia. Poco después de su expedición, Malraux le anunciaba al mundo que había avistado desde el aire los vestigios del mítico imperio de Saba. Y sin embargo, a ella, a la Reina, nunca la encontró.

Nos acercarnos en jeep a Adén, en el extremo sur de Yemen. Ubicado sobre el golfo que lleva su mismo nombre, Adén mira hacia las desoladas costas del Cuerno de África, que le quedan a menos de 150 millas náuticas de distancia. Es el primer puerto que existió sobre el planeta. Allí fueron enterrados Caín y Abel, y construida el Arca de Noé, o al menos así está escrito; allí Arthur Rimbaud comerció con café, traficó con armas y renunció a escribir versos. Por las ventanas del jeep sólo vemos arena. Estamos en medio de ese mismo desierto yemení que en la historia antigua se tragó al ejército romano de Aecio Galo. Y de repente, como salida de la nada, aparece la reina de Saba. Es ella, no hay duda. Pero no la legendaria, sino la de carne y hueso. Y no la real, de realeza, sino la real de realidad.

Viene descalza, en medio de un grupo de 15 o 20 caminantes. Flaubert la imaginó vestida en brocado de oro con faralaes de perlas, azabaches y zafiros, pero no es así. Trae la ropa hecha jirones, arena en la boca, la mirada ausente y el cuerpo quemado por el sol y la sal. Se diría que es etíope por el color de su piel, que llaman nilótico en la suposición de que el tono, de un dorado tostado, es el mismo que el de las aguas del Nilo. Le preguntamos hacia dónde va. "A Arabia Saudí", responde. Pero no tiene brújula, ni guía, ni fuerzas, y no sabe que camina justamente en la dirección opuesta.

Como ella, miles de etíopes y somalíes echan a andar desierto adentro a la buena de Dios, o de la mano de Alá, retando a la fatalidad y ahuyentando demonios. Han cruzado el golfo en una de las travesías más arriesgadas e inhumanas que se puedan concebir. Vienen huyendo de la guerra, del hambre y del odio, o como diría Malraux, de las tres caras de la muerte.

Trono de arena. Volvemos a ver a la señora de Saba unas horas más tarde, en la playa, pero esta vez es somalí. Antiguos textos abisinios la llaman Makeda. El Corán la llama Belkis y la presenta "en un trono magnífico". Pero ella asegura llamarse Ayanna, trae un bebé en brazos y está sentada en la arena. Hace parte de los new arrivals, o recién llegados, tras un landing, o desembarco, traídos por los smugglers, o traficantes de personas. Los propios somalíes bautizan su éxodo con estos nombres en inglés; a fin de cuentas, aprendieron el idioma durante los años de dominación británica, una de tantas que han tenido que sobrellevar. También los franceses, los italianos, los rusos y Ronald Reagan saquearon su tierra, la convirtieron en campo de batalla y tras el retiro de las tropas la dejaron sembrada de armas, las mismas que luego fueron desenterradas por los asesinos locales: señores de la guerra, narcos, violadores, tiranos, piratas, clanes enfrentados, milicias vengadoras, smugglers. Hoy, las grandes naciones ni asoman por Somalia; la han dejado librada a la impiedad de su suerte. Nadie puede con ella, ardiente luna silenciosa que a todos espanta. En 1992, cuando ya el exterminio y la hambruna la habían arrasado, el mundo pareció apiadarse y mandó por fin ayuda humanitaria. Con resultados desastrosos: a los siete meses de su arribo, las fuerzas de Naciones Unidas la abandonaban, ametrallando en su huida a población civil desde helicópteros. A todos derrota la indómita Somalia, pero a quien más derrota, castiga y desangra es a sí misma. Me recita Habiba un viejo dicho somalí:

"Con mi hermano contra el resto de la familia. Con mi familia contra mi clan. Con mi clan contra los demás clanes. Todos los clanes juntos contra el resto del mundo". Conozco el fenómeno. También yo provengo de un país, Colombia, hundido en un atolladero histórico donde nos devoramos los unos a los otros. No por nada Colombia y Somalia comparten el mismo paralelo sobre el globo terráqueo.

El bebé que Ayanna sostiene en brazos está vivo. Milagrosamente. Pese a estar exhausta y atónita, ella repite una letanía de frases secas, cortas. Dice a quien quiera oírla, o se dice a sí misma, que su niño venía llorando en el barco. Los smugglers le advirtieron que lo tirarían al mar si no lo callaba, pero cómo iba a callarlo, si ni agua tenía para darle. El niño siguió llorando y lo tiraron. Ella se tiró detrás, pudo agarrarlo antes de que se ahogara y nadó con él hasta la costa. Pero en el barco se le quedaron sus otros dos hijos. Luego los encontró, allí en la playa, vivos también. Uno de los refugiados que venían con ella en el barco los había ayudado a alcanzar la orilla.

No todos corren con la misma suerte. Barcos en los que sólo cabrían 30 o 40 personas son atiborrados con 120 o 150, en travesías que suelen durar entre tres y cinco días. Las soportan sin comer ni beber, a rayo de sol, entre orines, heces y vómitos propios y ajenos. A quien se mueva o proteste, los smugglers le descerrajan un correazo por la cabeza, la cara, la espalda, abriéndole la carne con la hebilla metálica del cinturón. Para no ser interceptados por la patrulla costera yemení, los barcos llegan de noche, dan media vuelta antes de alcanzar la orilla para emprender el regreso y en ese momento arrojan al agua su carga humana. En medio de la ciega negrura, algunos se ahogan porque no saben nadar. Otros, porque vienen entumidos tras permanecer tanto tiempo inmóviles y encogidos. Los hay que desaparecen nadando mar adentro, porque en la costa desierta no hay una luz que los guíe. Los etíopes llevan la peor parte. En el barco los hacinan abajo, en la bodega para el pescado, donde no es raro que mueran de asfixia, y una vez en Yemen no se les reconoce status de refugiados políticos, como sí a los somalíes. Por capricho de las convenciones internacionales, los etíopes son considerados simples migrantes económicos, y en cuanto tales pueden ser deportados.

Cuando emprenden el viaje, todos ellos saben del horror que les espera. No sólo lo saben, sino que duran meses juntando los 80 o 100 dólares que les cobran por el pasaje. "En el mar es posible que te mueras", me dice Habiba, "pero si te quedas en Somalia, es seguro que te matan".


Traídos por las aguas. Habiba huyó de Somalia hace siete años, también ella en patera, y hoy trabaja con los equipos de Médicos Sin Fronteras que patrullan la costa yemení a la espera de landings. Socorren a los recién llegados con primeros auxilios, agua, biscuits ricos en proteínas, ropa seca y chanclas de caucho, y les ofrecen transporte hasta un centro médico en la vecina Ahwar, donde podrán permanecer mientras se reponen. Al menos del cuerpo. Del extremo sufrimiento, la desesperanza y la muerte de los suyos, nadie podrá curarlos. Me cuentan que, hace unas semanas, entre los refugiados venía una muchacha muy bella. ¿Acaso no sería ella la reina de Saba? A lo mejor -condesciende Habiba-, pero al llegar a Yemen, los traficantes le impidieron bajarse del barco junto con los demás. Ella gritó, se volvió loca, intentó tirarse al agua, pero la amarraron. Se la llevaron de vuelta para violarla a su antojo.

Hussein, otro de los integrantes de MSF, me habla de la madrugada del pasado 15 de diciembre. "Imposible olvidar esa fecha", dice. "Al llegar a casa me bañé, al otro día me bañé dos veces. Pero por más que me bañe, esa fecha no la olvido. Habíamos salido a patrullar por la costa y hacia las siete de la mañana divisamos siluetas. ¡Landing! Venían como zombis", dice Hussein, "desnudos, con la expresión en blanco. Estaban muy mal, peor que otras veces. No reaccionaban. Al fin uno nos dijo lo que ya sospechábamos, que había volcado la patera en la que venían con otros 130 pasajeros. Atendimos a los vivos, corrimos hacia el mar y a lo largo de la playa fuimos encontrando los cadáveres. Muchos. Conté 57. Entre ellos había niños, adolescentes, mujeres embarazadas. Los cangrejos ya se estaban comiendo sus cuerpos. Los fuimos arrastrando lejos del agua, los tomamos fotos para que después sus familiares pudieran identificarlos, los metimos en bolsas plásticas. Trabajamos hasta que se cerró la oscuridad y no nos permitió seguir haciéndolo. Regresamos a la playa a primera hora del día siguiente y vimos que el mar había traído más cuerpos".

Los tres pisos de tu culpa. Jameelah lleva más de ocho años en el campo de Kharaz y sigue tan enferma como el día en que desembarcó. Las dolencias ya no están en su cuerpo, pero las carga en el alma. Se vino dejando atrás a su madre y a sus cinco hermanos. Trajo consigo a su único hijo, que murió durante la travesía de un golpe que le asestaron en la cabeza. A partir de entonces, tan pronto logra dormirse, Jameelah cae en una pesadilla que la martiriza. Sueña que un yenil, o demonio, la arrastra hacia una construcción de tres pisos donde la somete a juicio. En el primer piso, la condena por la muerte del hijo. En el segundo piso, la condena por abandonar a la madre y los hermanos. En el último piso también la condena, pero al despertar, ella no logra recordar por qué motivo era juzgada esa tercera vez. Jorge, uno de los psicólogos de MSF, le da un cuaderno y le pide "Jameelah, escribe tu sueño". Ella lo hace. Jorge lee y le dice: "Ahora vamos a preparar tu defensa. La próxima vez vas a explicarle al yenil que viniste a Yemen para trabajar y enviarle dinero a tu madre, que no la abandonaste, ni tampoco a tus hermanos, y que a tu hijo no lo mataste tú, lo mataron los smugglers. Dile a ese yenil que no haces nada contra tu familia, al contrario, has intentado darle mejor vida, aunque la posibilidad no esté en tus manos". El sueño de Jameelah se ha seguido repitiendo, pero ahora el yenil la absuelve en el primero y el segundo piso. Sin embargo en el tercero la condena, y ella sigue sin saber de qué la acusa. "La culpabilidad de las víctimas es un pozo sin fondo", me dice Jorge, el psicólogo.

SALOMÓN ¿USABA GUANTES?

Está escrito que Makeda salió de Saba y cruzó el desierto en busca de Salomón, de quien le habían dicho que era un rey sabio. Las sabias están más bien aquí, pienso al visitar el consultorio médico en el campo de refugiados del ACNUR en Kharaz, en pleno desierto, a tres horas por carretera de Adén. Los médicos son dos muchachas yemeníes, la doctora Jazmin y la doctora Leila. Según la usanza en el país, ambas van tapadas con abaya y toca negras de la cabeza a los pies, salvo una mínima ranura por la cual pueden verte, y tú a ellas puedes verles los ojos. Jazmin debe de pertenecer a un clan más tradicionalista que Leila, porque lleva puesto, además, un par de guantes negros que no se quita en público. "No siempre es fácil atender a las refugiadas", me dice. "Si sólo lidiaras con enfermedades, vaya y pase, pero tienes que enfrentarte a algo casi incurable, los prejuicios atávicos".

Yo miro sus guantes, miro el denso velo que le oculta la cara, y no puedo creer lo que estoy escuchando. Afortunadamente, ella, sin darse por aludida, me sigue explicando. Me dice que en el campo hay una somalí destrozada por un dilema. Vivía en Mogadiscio cuando una tarde, al regresar a su casa, fue violada por los seis o siete integrantes de una milicia etíope. No sólo la violaron una y otra vez, sino que la hirieron con cuchillo, le rompieron un brazo de un culatazo y la abandonaron cuando la creyeron muerta. Es lo habitual allí: ultrajar a las mujeres de otro clan es una de las formas que asume la venganza. Alguien la encontró en coma, se las arregló para hacerla ver por un médico, y ella sobrevivió. Pero se convirtió en motivo de shame, vergüenza, para su familia somalí, por haber sido violada por etíopes. Luego se dio cuenta de que había quedado embarazada, y huyó de Somalia por temor a que sus propias gentes mataran a la criatura al nacer. Dejó en casa a sus cuatro hijos, logró cruzar el golfo y se presentó en el campo de Kharaz, pidiendo asilo. Allí, las doctoras Jazmin y Leila le atendieron el parto. El niño, que nació bien, tenía la piel oscura de los etíopes, así que con sólo verlo, cualquier somalí reconocería en él la sangre ajena. Desde Mogadiscio, la abuela le rogaba a la mujer que abandonara en Yemen al niño etíope y que volviera a casa a hacerse cargo de los otros cuatro, que estaban pasando hambre. Ella sabía bien que con el bebé no podría regresar. ¿Qué hacer? Estaba enferma de confusión, de angustia, de soledad. Los dos médicos tomaron el problema en sus manos. Le ayudaron a conseguir trabajo para que pudiese enviarles dinero a los hijos que dejó en Somalia, mientras permanece en Yemen con el más pequeño. Y le asignaron una madre sustituta que cuida al pequeño de tanto en tanto, mientras ella visita a los otros en Moga. Ni el propio Salomón hubiera salido con una solución tan salomónica.

La casa de las mendigas. En el calor lento de las seis de la tarde se fermenta un olor denso y ahumado a cardamomo y canela, a basura, orines e incienso. Estamos ahora en el laberinto de pasadizos de la barriada de Al Bassateen, en las goteras de Adén, donde sólo viven somalíes y half-castes, o yemeníes con sangre somalí. Desde hace un rato alguien me sigue, tirándome de la manga. Es una mujer con un recién nacido en brazos. Es una alyawm, una limosnera. "Vete a casa", le dice Habiba, "tu niño está demasiado pequeño, ¿cuánto tiene de nacido?". "Cuatro días", responde la mujer, "lo parí aquí mismo, en la calle". Nos lleva a donde vive, la casa de las mendigas. Doce o trece mujeres comparten un pequeño patio de tierra y a medio techar. Algunas se ven descarnadas y enfermas, y una de ellas no se mueve ya: espera acurrucada en un rincón, con la boca abierta y los ojos atónitos, a que le llegue la muerte. Syrad, la más enérgica y saludable, nos ofrece té. "En Al Bassateen, mendigar es el único oficio para una viuda", dice. Si le pides limosna a un hombre yemení, se siente en la obligación de dártela. Es musulmán, la religión se lo ordena. Pero si es muy negociante, te pueden decir: "Toma estas monedas, tómalas; pero si me la chupas, te doy el triple".

Le pregunto a otra de ellas qué espera de la vida, y responde que nada. "Recién llegada de Somalia tenía sueños", dice, "porque pensaba que aquí la vida podía ser mejor. Ahora sé que no es mucho mejor. Bueno, sí, tengo un sueño, uno pequeño, el sueño de cada día: que alguien me dé una limosna".


Caminamos luego hasta el famoso Bloque Tres, el sector de las dhillos, o prostitutas. Nos permiten entrar a una de las casas. En realidad es un patio casi igual al de las mendigas, pero en éste las mujeres son más jóvenes y han pegado en los muros afiches de Bollywood. Se envuelven el cuerpo en coloridas futas, llevan los brazos pintados de gena, anillos en los dedos de las manos y los pies, ajorcas en los tobillos y brazaletes en las muñecas. Nos ofrece el té un muchacho depilado y maquillado que parece ser de inferior rango porque las mujeres le dan órdenes. Colocan en torno al patio colchonetas de espuma de caucho, traen pequeños cojines para que Habiba y yo estemos más cómodas y rocían el ambiente con desodorante floral en spray. Ahora sí -escribo en mi libreta-, me encuentro entre las auténticas reinas de Saba, con todo, y almohadones, perfumes y joyas.

Al principio ni mencionan su oficio, pero poco a poco aflojan y van contando las ventajas y los sinsabores de la vida que llevan. "Por aquí es costumbre que te paguen con comida", dicen. "Te invitan a cenar y sales de ahí con el estómago lleno y las manos vacías. Otros te enciman el khat. Algunos clientes sólo piden que les dejes pasar la noche contigo. Se acuestan a tu lado y no hacen nada, salvo mascar khat. Están consumidos por el khat, que a la larga los deja impotentes. No les importa, lo siguen mascando, y nosotras también. Conseguimos suficiente khat para estar alegres, y suficiente comida para mantenernos vivas. Pero rara vez podemos juntar dinero para mandar a Somalia. Una opción mejor es trabajar en hoteles. Los taxistas te llevan hasta los hoteles a cambio de una mamada, y al regreso, igual. Como por aquí es raro ver un billete, los trabajos se pagan en especie. En el hotel limpias los cuartos, tiendes las camas, trapeas los pasillos y estás ahí para cumplir la voluntad del huésped. Cada tanto, el dueño nos lleva a un hospital a que nos revisen la sangre. Cuando caen huéspedes de Arabia Saudí, traen dinero en los bolsillos, y nosotras podemos mandar algo a casa para nuestros hijos".

De repente se enciende la algarabía en el Bloque Tres. Se ha armado la trifulca y de todas las puertas salen mujeres dando gritos. Un cliente quiso volarse sin pagar, la damnificada dio la voz de alarma y ahora corren tras él. Lo alcanzan y le propinan una paliza. Aparentemente, sólo le cae encima una lluvia de puños, pero en realidad le causan heridas con los brazaletes de metal que llevan en las muñecas.

Un televisor y una cama. Es posible que Saná sea la ciudad más bella del planeta. Como sacada de Las mil y una noches, dicen las guías de turismo, y lo compruebas tan pronto atraviesas la vieja muralla por Bab al Yemen y te cae encima todo el prodigio del medioevo oriental. Afuera de la muralla, sin embargo, es otro el cantar: una modernidad destartalada, sucia e inconexa, con Internet lento y tráfico energúmeno. El último rincón de este adefesio urbanístico es la barriada popular de Safía, donde en una habitación sin muebles me esperan 15 mujeres, largas y esbeltas, a punta de hambre. Son algunas de las somalíes que sobreviven en la capital limpiando casas durante el día, y hacinándose de noche con sus hijos en habitaciones como ésta. Van cubiertas como las yemeníes, pero a medida que conversamos, se quitan la ropa negra y debajo aparecen las coloridas telas africanas. Iprah lleva un brazo enyesado; fue atropellada por un coche en las calles de Saná y no logró que la atendieran en ningún hospital hasta una semana después, cuando encontró a familiares que aceptaron pagar su cuenta. Yurop tiene la frente y una oreja quemadas. Hace un par de años intentó quitarse la vida por el medio tradicional de suicidio femenino en su tierra, que consiste en rociarse con combustible y prender un fósforo. Se lo impidieron unas vecinas, sofocando el fuego con mantas de lana.

Está escrito que cuando la reina de Saba se iba acercando a lomo de elefante, bajo su parasol rojo con campanitas de plata y respirando por la boca porque le oprimía el pecho un corsé de pedrería, era tal el esplendor que irradiaba, que la multitud, deslumbrada, se postraba en tierra a su paso. No les pasa otro tanto a las reinas de Safía, acostumbradas a soportar un sonoro "vete al infierno" cuando preguntan si necesitan quien haga la limpieza. "Desconfían de nosotras. Nos acusan de groseras y ladronas, y abusan. El otro día me quejé ante una señora: ’Vigila a tu marido’, le dije, ’quiere violarme’. Me respondió: ’Y qué problema te haces, dale lo que quiere, ¿acaso no te pagamos en esta casa?".

Las 15 mujeres están agotadas. Son ya las nueve pasadas de la noche, hace poco regresaron de sus rondas por la ciudad y acaban de alimentar a sus hijos con las sobras de comida que pudieron recoger. ¿Con qué sueñan, muchachas? Les pregunto antes de despedirme, y a coro me responden: "Con una cama y un televisor". Y cómo no, comento, después de semejante jornada cualquiera quisiera echarse en una cama y poner la mente en blanco frente a una pantalla. "No, no es eso". Yurop me explica: "La cama es para encadenar a los niños, ¿entiendes? No nos queda otro remedio. Tenemos que dejarlos solos durante todo el día, y si salen a la calle, cualquier cosa puede sucederles. La única solución es dejarlos amarrados a las patas de una cama. Cuando regresamos a la noche están hechos un desastre, lo primero que hacemos es lavarlos. Están orinados, cagados, lloran a gritos, se han peleado entre ellos, no han comido nada. El televisor es para que se entretengan mientras nos esperan".

La humanidad sólo cuenta con unas cuantas líneas escritas que dan testimonio de la existencia de la reina de Saba: alguna referencia en la Biblia, poco más en el Corán, menciones en textos apócrifos, manuscritos perdidos en alguna biblioteca, un reportaje de André Malraux. Y unas ciertas cartas. También en Safía me entregan una docena de estas cartas. Le sucede a cualquier extranjero que se asome por Kharaz, por Ahwar, por Al Bazateen: sale con los bolsillos llenos de cartas que las refugiadas escriben en inglés y llevan a todos lados en bolsitas plásticas. Están copiadas a mano y van dirigidas a todos, a ninguno, a quien quiera escuchar. Pueden ser escuetas biografías de una o dos páginas, o anuncios de se busca: un hijo perdido en medio de la guerra, un esposo que emigró y no da señales de vida. Puede ser el nombre de una medicina que no logran conseguir para un hermano que se queda ciego, o para una abuela que sufre de los nervios. Puede ser también la denuncia de una violación en tal barrio, de una matanza en tal pueblo. Las más breves son apenas un nombre y una ubicación, me llamo tal, me encuentro en tal lugar. Cada una de estas cartas es un llamado imperceptible, un improbable acto de fe, como el "aquí estuvo fulano" que un desaparecido raya con la uña en el muro de una celda.

EL PAIS SEMANAL - 09-08-2009

*El término sánscrito Satyagraha se interpreta como "la lucha por la verdad", por lo que es justo aún a costa de grandes sufrimientos personales tratando de cambiar al oponente a través de la fuerza del amor y de la verdad. Satyagraha está unido a la ahimsa, la no-violencia física y mental